martes, 27 de septiembre de 2016

Take care of you, shiny little child


Cuida de ti, pequeño niño brillante. Cuando camines por las calles, cuando saltes los charcos grandes y cuando tengas miedo del silencio en las noches frías.

Recuerda que el silencio es como aquella mariposa que viste volar durante el verano y te enseñó a entender la vida… callaste tú y callaron aquellos los pasos de tus pies descalzos.

El silencio está construido de nubes, tardes de sol y noches repletas de estrellas. En el silencio se han dado los besos más largos y se han formado un millón de abrazos anónimos que no desean separarse.

Cuida de ti, pequeño niño lleno de brillo. Cuando cruces la avenida, cuando te persigan los perros y cuando la sombra de los edificios parezcan tan grandes como monstruos que pueden aplastarte.

Las sombras son sólo un efecto de la luz y los monstruos viven adentro del bosque de tus tripas, por eso debes alimentarte sólo de aquello que te hace feliz.

Aprende a ser bueno contigo mismo, niñito. Es muy difícil porque nadie te enseña a serlo, pero debes aprender en algún momento, que siempre contarás contigo mismo.

Acaricia tus manos, escribe una carta para el futuro, celebra cuando se ponga el sol y aprende a guardar la calma cuando las tormentas estallen bajo tu ventana.

La lluvia es solo lluvia, como tus ojos son sólo tus ojos: poderosos y enormes; aunque inofensivos, misteriosos y oscuros; pero anuncian la esperanza.  

Aprende a cuidar de ti, pequeño niño hecho de soles. Cuando te hable un extraño, cuando alguien te diga que es imposible creer, cuando te sientas perdido o muy solo.

El ruido de los coches, las luces de los rascacielos más grandes, el aleteo de las mariposas, las estrellas de la noche, siempre te llevarán de vuelta a casa.


Cuida de ti, pequeño niño. 

27.09.16

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No voy a herirte aunque quisiera. No voy a herirte aunque podría.  Todas esas balas de miedo, me las voy a sacar una a una del cuerpo.  No v...