Bocanada
sostenida…
alimenta los
huesos.
Otra vez es
tarde,
Medusa puso
dura mi cabeza.
Ojos que se
abren de golpe,
aire de mi
boca desterrando al dolor.
Otra vez es
tarde,
el día se
ha quedado sin aves.
Meto la
mano en mi pecho
para girar
el reloj.
La arena
está podrida,
lo empujo lento y con fuerza.
Saco la mano,
otra vez es tarde:
luciérnagas
muertas y dedos quemados.
Ya no estás
conmigo…
SIEMPRE LLEGO TARDE A TODAS PARTES.
04.10.16