Cuando estoy muy triste sin saber por qué...
Camino sobre mis manos para observar todo desde otra parte,
me hago cosquillas en el paladar para reírme y acordarme que tengo paladar,
pongo una canción triste y me imagino que alguien en el mundo muere de amor por mí,
me veo al espejo para contemplar mi rostro, hago lo que un niño que juega a cualquier cosa haría,
me hago una promesa absurda de conquistar el País e imagino que voy por ahí levantando una sola ceja.
Cuando la incetidumbre se apodera de mis pensamientos...
Me alimento de nieve de vainilla hasta que se me pase,
pongo una canción jotera y la canto frente al espejo del baño,
me repito quinientas veces que todo estará bien, que todo estará bien,
me voy a correr a los viveros, observo a las personas y abrazo los árboles,
abro facebook y me enojo con el mundo para no enojarme conmigo mismo,
veo fotos viejas, conversaciones viejas, cartas viejas hasta que todo termine en llanto,
me recuesto sobre el pasto y rezo por la gente que amo, por los sueños que espero, por mí.
Cuando estoy muy triste sin saber por qué, escribo.
Cuando la incertidumbre se apodera de mis pensamientos, pronuncio en voz alta.