He caído en el sueño en que caen solo aquellos que ponen sus ojos en la parte más brillante del sol.
He creído en lo imposible porque a veces es más fuerte la oportunidad de la magia que la razón.
Tú no existes, o quizá lo haces porque respiras, pero no en mi planeta;
tu planeta tiene árboles dorados mientras que el mío se empapa en jugos color naranja.
He creído verte en una hoja de papel, en un espejo roto,
he creído escucharte en mi propia risa y hasta en el silencio de la noche.
Yo soy un niño obstinado que no se ha querido ir a dormir. Que no sabe que le han crecido las barbas.
Tú eres la luna de un cuento para dormir, porque brillas entre las cortinas y brillas entre las canciones...
allá, en tu planeta.
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